El cuento es muy sencillo
usted nace en su tiempo
contempla atribulado
el rojo azul del cielo
el pájaro que emigra
y el temerario insecto
que será pisoteado
por su zapato nuevo
usted sufre de veras
reclama por comida
y por deber ajeno
o acaso por rutina
llora limpio de culpas
benditas o malditas
hasta que llega el sueño
y lo descalifica
usted se transfigura
ama casi hasta el colmo
logra sentirse eterno
de tanto y tanto asombro
pero las esperanzas
no llegan al otoño
y el corazón profeta
se convierte en escombros
usted por fin aprende
y usa lo aprendido
para saber que el mundo
es como un laberinto
en sus momentos claves
infierno o paraíso
amor o desamparo
y siempre siempre un lío
usted madura y busca
las señas del presente
los ritos del pasado
y hasta el futuro en cierne
quizá se ha vuelto sabio
irremediablemente
y cuando nada falta
entonces usted muere
Estaba leyendo los titulares del día y he pinchado casi por casualidad uno que pone “No hay que confundir la amnistía con la amnesia”, es un texto sobre Marcos Ana, poeta comunista que yo no conocía pero que investigando un poco me he enterado que estuvo condenado a muerte dos veces tras la guerra civil, que conoció a Miguel Hernández poco antes de que muriera.
Por suerte vemos a seguir conociendo su vida ya que Almodovar ha comprado los derechos para hacer una película.
También he descubierto que alguna frase que me había gustado mucho de Extremoduro es suya.
¿ La vida ?
Decidme cómo es un árbol.
Decidme el canto de un río,
cuando se cubre de pájaros.
Habladme del mar. Habladme
del olor ancho del campo.
De las estrellas. Del aire.
Recitadme un horizonte
sin cerradura y sin llaves
como la choza de un pobre.
Decidme cómo es el beso
de una mujer. Dadme el nombre
del amor: no lo recuerdo.
¿Aún las noches se perfuman
de enamorados con tiemblos
de pasión bajo la luna?
¿O sólo queda esta fosa,
la luz de una sepultura
y la canción de mis losas?
Veintidós años… ya olvido
la dimensión de las cosas,
su color, su aroma…
Escribo a tientas: “el mar”, “el campo”…
Digo “bosque” y he perdido
la geometría de un árbol.
Hablo por hablar de asuntos
que los años me borraron.
(No puedo seguir: escucho
los pasos del funcionario).
Como habéis podido comprobar últimamente estoy escuchando a extremoduro, escucho muchas otras cosas ya iré hablando de ello en cada momento, lo anterior que escuche fue Hora Zulu, casi todo en castellano ya que mi ingles es lamentable y para mi son muy importantes las letras, y en cuanto a letras el Robe estaba sobradísimo, hace un rato ha sonado pedrá y he pensado en poner el poema de Pablo Neruda de la contraportada, pero eso de concebir la poesia como un trabajo no me gusta nada, prefiero como la veía Gabriel Celaya y como la canto Paco Ibañez en el olimpia de Paris . Leer mas … »